Editorial

EDITORIAL

 

Hace un par de semanas estuve en el lanzamiento del libro “Oídos Sordos” de mi gran amiga Pilar. Texto que por lo demás, ya se encuentra dentro de los Best Sellers de Chile, Argentina, Uruguay y Perú entre otros países de la región. Bueno, el libro fue presentado en una dinámica muy entretenida hecha por Pilar y Carmen Gloria Arroyo (la jueza). Ambas habían pasado por procesos similares que tenían que ver con no escuchar al cuerpo y por ello haber terminado… enfermas. Una lección enorme y que Pilar traspasa en este su ultimo hijo literario. El tema es que ese día Carmen Gloria, andaba con jeans y una blusa blanca, que acompaño con un enorme y hermoso pañuelo de seda. Pero lo mas llamativo de su look fueron una botas bucaneras (aquellas que terminan sobre la rodilla), azules, de cuero, con taco cuadrado, realmente muy lindas. Tanto me llamaron la atención que al otro día, recorrí algunas tiendas con la finalidad de comprarme unas similares. Y seguramente con mi acción , repetí un acto que hacemos todas las mujeres a diario y que tiene que ver con no ser capaz de aguantar la tentación cuando algo nos “enloquece”, sin pensar si nos quedara bien o no. Y bueno…yo figuraba con una bucaneras puestas, mirándome al espejo de la tienda cuando algo me hizo “click”. Y me dije :

-“No puedes ser tan inconsecuente” … -”dices a diario que no hay que ser esclavas de la moda y por el contrario restacar lo que nos queda bien a cada una de acuerdo a nuestro estilo, tipo de cuerpo, actividad etc” . ¡Y reaccioné! Soy una mujer de estatura normal, que sin ser baja, no soy demasiado alta. Tengo piernas no muy largas y muslos gruesos que siempre trato de neutralizar. Las bucaneras son botas para mujeres de piernas largas y delgadas, porque automáticamente nos restan altura y nos llevan la atención a la zona mas gruesa de la pierna. Entonces : ¿Qué hacia yo probándome bucaneras? Por un segundo casi caigo en el error de creer que sólo porque algo se pone de moda, tenemos licencia para usarlo. Las mujeres como yo, nos veremos infinitamente mejor con un botín que tenga un poco de taco o a lo mas una bota que termine antes de la rodilla y que no genere grandes contrastes de color con el pantalón. Y lo mejor es que al saber que nos veremos mejor, nuestra autoestima y confianza sube hasta las nubes. Lo volví a comprobar y sólo quería compartirlo para que no se nos olvide ponerlo en practica!!!

Afife